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Una aproximacion al Transtorno Límite de la Personalidad (TLP)

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) es un trastorno difícil de entender para personas que son ajenas al problema, y de abordaje terapéutico complejo.

Como ya adelantamos en el artículo «La personalidad y sus trastornos»; los trastornos de personalidad se pueden definir como una forma de pensar, sentir y comportarse que interfiere de manera muy significativa en muchas de las áreas de la vida de la persona afectada.

Esta manera de interpretar la vida y actuar ante el mundo es inflexible y desadaptativa, por lo que ocasiona graves problemas tanto para la persona que lo padece como para las que conviven con ella.

¿Qué es el trastorno límite de personalidad (TLP)?

El Trastorno Límite de Personalidad (TLP) se encuadra dentro del grupo B de los trastornos de personalidad, también denominados <<dramáticos o impulsivos>>, y se caracteriza por una inestabilidad de la imagen de uno mismo y un comportamiento impulsivo con frecuentes cambios emocionales.

Entre sus síntomas se encuentran, según el manual DSM-IV:

Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado. Son frecuentes los actos impulsivos como conductas suicidas, debido a la intolerancia que sienten a estar solos.

Diagnóstico diferencial y comorbilidad con otros trastornos

Este trastorno de personalidad a menudo es diagnosticado erróneamente como alguno de los trastornos con los que comparte características. Esta podría ser una de las razones por las que durante tantos años, el trastorno límite de la personalidad ha sido infradiagnosticado y por ello, hasta hace apenas unos años, no existían suficientes estudios científicos sobre el mismo.

El diagnóstico diferencial debe plantearse con los trastornos psicóticos; los trastornos del estado de ánimo (depresión, trastorno bipolar y distimia); el trastorno de estrés postraumático; otros trastornos de personalidad; y con síntomas que pueden aparecer debido al consumo de sustancias o de enfermedades médicas. Todos ellos presentan características diferenciales, que tras realizar una adecuada y completa evaluación, permiten realizar un diagnóstico correcto del problema. El TLP se presenta frecuentemente con otros trastornos, lo que en muchas ocasiones, dificulta su correcto diagnóstico y, por lo tanto, su intervención. El trastorno límite de la personalidad suele presentarse asociado a trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad, abuso de drogas, trastornos de la conducta alimentaria, o incluso a otros trastornos de la personalidad.

Intervención en el Trastorno Límite de la Personalidad

En la intervención terapéutica del TLP es importante que se lleve a cabo un abordaje integral del trastorno y de las comorbilidades asociadas, ya que de otro modo estaríamos obviando parte del problema. Debido a la complejidad de su abordaje, el tratamiento de este trastorno y sus comorbilidades debe realizarse a través de un tratamiento médico y psicológico combinado. La psicoterapia asociada a la medicación adecuada son la base para un buen control de este proceso. El tratamiento farmacológico puede ser diverso dependiendo del tipo de comorbilidad que presente la persona, ya sea trastornos del estado de ánimo, ansiedad, abuso de sustancias, etc… debiendo ser por lo tanto, un tratamiento individualizado.

En la intervención psicológica es fundamental llevar a cabo una esmerada evaluación y establecer un diagnóstico preciso que nos lleve a detectar cuáles son las esferas más problemáticas que deben abordarse de forma inicial. Para el paciente y el desarrollo de la terapia es muy útil ir estableciendo objetivos a corto plazo, cuya consecución ayudarán a mejorar la evolución del proceso, manteniendo siempre la capacidad de apoyar al paciente en su evolución a lo largo de las diferentes fases de la terapia. Entre los objetivos propuestos en el tratamiento de este tipo de trastorno se encuentran aumentar la autoestima; controlar la impulsividad y la ira; combatir las ideas de suicidio y las autolesiones; potenciar la independencia emocional; entrenamiento en el manejo del estrés; y mejorar las habilidades sociales.

Escrito por: Lourdes Conte Vivas (LinkedIn) para: mundopsicologos.com Regresar

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